La
Cabalgata de los Reyes de Sestao se
convirtió el lunes en una pesadilla para
el público... Y también para 'Cecilio'.
Así se llama el caballo que se desbocó y
arrolló a varias personas, entre ellas
niños, cuando alguien le lanzó un
petardo al hocico. No era la primera vez
que el animal participaba en el acto
navideño en la localidad fabril y
«nunca» había dado problemas. De hecho,
uno de sus cuidadores del centro de
equitación El Regatón, situado en la
localidad cántabra de Laredo, describe
al equino, de siete años, como «muy
tranquilo». En este sentido, achaca el
desgraciado suceso al «susto» que se
llevó por el inesperado ataque.
El
incidente dejó más de 35 personas
contusionadas. Ninguna sufrió heridas
graves. En cambio, 'Cecilio', al que
llevaron de vuelta a los establos esa
misma noche, presentaba «un corte de
unos 40 centímetros de largo y 10 de
profundidad» en la espalda, fruto del
«golpe que se dio contra la luna» del
escaparate de una tienda de deportes de
la Alameda Las Llanas, punto final de su
alocada huida. Asimismo, el explosivo le
provocó lesiones sangrantes en la boca
que no eran importantes, a pesar de su
aparatosidad.
Juan
Furiol, hijo del propietario de la
escuela ecuestre, que cuenta con una
veintena de caballos y ponys, no se
explicaba ayer «cómo se le pudo ocurrir
a alguien hacer algo así» a este
ejemplar de raza anglo-árabe y color
alazán. «Fue todo muy rápido. El petardo
le asustó, por eso se puso así. De
hecho, cuando conseguí cogerle, ya
estaba tranquilo de nuevo», apuntó el
joven. A continuación, lamentó lo
ocurrido, sobre todo «por la gente
herida». Aparte de 'Cecilio', otros
siete equinos del centro participaron en
el desfile de Sestao.
Juan
también quiso agradecer la «gran ayuda»
que le prestaron varios vecinos de la
zona. «Nos dieron toallas para frenar la
hemorragia que sufría el animal. Incluso
hubo un chico que me dejó su cazadora
negra para taponar la herida. Le estoy
muy agradecido. No sé cómo se llama,
pero aquí tenemos la prenda. Puede venir
cuando quiera a recogerla».
Medidas legales
En
permanente contacto con el Ayuntamiento
de Sestao, el hijo del propietario del
centro de equitación El Regatón -en un
principio se habló erróneamente de que
el caballo procedía del Club Hípico
Laredo- espera que la Policía dé con el
individuo que atacó a su ejemplar. «Si
aparece estudiaremos tomar medidas
contra él». Ahora bien, rechazan pedir
cuentas al Consistorio vizcaíno, con el
que mantienen una «buena relación» desde
hace ya ocho años.
Pasado
el «terrible susto», el animal se
recuperaba ayer en su cuadra. Sus
compañeros de establo, sin embargo,
acudían a la cabalgata de una localidad
cercana. La vida del equino «no corre
peligro», pero aún le quedan varias
semanas de convalecencia. Antes del
accidente solía participar en las clases
de equitación, paseos y excursiones que
oferta la empresa. «Vamos a esperar a
ver cómo evoluciona», aunque sus
cuidadores confían en que pronto pueda
volver a su rutina diaria
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